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Archive for the ‘poesía’ Category

 

Imagen de www.kireei.com

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
Hay que medir, pensar, equilibrar…
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que, cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.

 

Gabriel Celaya

 

Imagen de unrinconcreativo.blogspot.com

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Error taxonómico

Hay dos especies humanas:
una de ellas goza de agua caliente para enjuagues íntimos
comida varias veces al día
alcoba personal que voluntariamente puede compartirse
discretos discos compactos libros televisores
vacaciones pagadas viajes en avión y taxi
derechos políticos preservativos anovulatorios
y un número nada desdeñable de garantías jurídicas.

La otra especie goza
de deficiencia mental determinada estructuralmente
(escasez de proteínas en la primera infancia)
dignidad campesina desvaída por el hambre
imparable diarrea de agonías premodernas
analfabetismo genético
y una opción muchas veces sencilla:
la muerte en la frontera o la muerte en la tortura.

Son dos especies zoológicas distintas
Seguir llamando a ambas homo sapiens
es un error taxonómico.

Jorge Riechmann

refugiadosZOMBRA_TAXON1

Fotografías seleccionadas y contrapuestas por zombra, para la 1ª imagen proceden de: www.infoarguedas.com y www.lavozdegalicia.es; para la 2ª de: www.meadowbrook-inn.com y www.rtve.es 

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Por qué cantamos
M. Benedetti 

Si cada hora vino con su muerte,
si el tiempo era una cueva de ladrones,
los aires ya no son tan buenos aires,
la vida nada más que un blanco móvil
y usted preguntará por qué cantamos…

Si los nuestros quedaron sin abrazo,
la patria casi muerta de tristeza,
y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que estallara la vergüenza
Usted preguntará por qué cantamos…

Cantamos porque el río está sonando,
y cuando el río suena suena el río.
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.
Si fuimos lejos como un horizonte,
si aquí quedaron árboles y cielo,
si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro
Usted preguntará por qué cantamos…

Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la Vida
y porque no podemos, ni queremos
dejar que la canción se haga cenizas.
Cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto, ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el Sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo, en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta…

“Canciones del desexilio”, 1983

If each hour comes with its own death if time is a cave of thieves and the airs are no longer such good airs, life is nothing but a mobile target and you will ask why do we sing… If those who are ours are left without an embrace our motherland is almost dead of sadness and the heart of man is blown to pieces before shame exploded. You will ask why do we sing… We sing because the river sounds and when the river sounds, sounds the river. We sing because the cruel has no name but his name has one. We sing because of the child and because of everything and because of some future and because of the people. We sing because the survivors and our dead want us to sing. If we were far as a horizon, if trees and sky were left here, if every night was an absence and every waking up a missed encounter You will ask why do we sing… We sing because it rains on the furrow and we are militants of Life and because we cannot and do not want to let songs become ashes. We sing because a cry is not enough and neither are tears or anger. We sing because we believe in people and because we will overcome defeat. We sing because the Sun recognizes us and because the fields smell like spring and because in this stem, in that fruit every question has its answer…

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Somos casi cuarenta millones de seres humanos.

No digo que sobre nadie.

Somos menos de noventa osos pardos.
Digo que faltan muchos.

Jorge Riechmann

Imagen de: www.fronterad.com

El 15 de Mayo del 2015 a las 19:30

en el Centro Pignatelli- Pº Constitución, 6 E

Conferencia: ¿Tiempo aún para hablar de desarrollo sostenible… o más bien hay que pensar y actuar con otras metas?

Por: Jorge Riechmann Fernández, Profesor titular de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid

Organiza: Fundación Seminario de Investigación para la Paz – www.seipaz.org

Y aquí algunos otros poemas de corte eco-social por Jorge Riechmann:

Los hombres y mujeres no somos recursos humanos
Los árboles no son capital natural
Los animales no son biomaterial

y las palabras no son solamente
cuchillos que estrangulan
cuerdas que deguellan
bombas que irradian.

Hay dos especies humanas:
una de ellas goza de agua caliente para enjuagues íntimos
comida varias veces al día
alcoba personal que voluntariamente puede compartirse
discretos discos compactos libros televisores
vacaciones pagadas viajes en avión y taxi
derechos políticos preservativos anovulatorios
y un número nada desdeñable de garantías jurídicas.

La otra especie goza
de deficiencia mental determinada estructuralmente
(escasez de proteínas en la primera infancia)
dignidad campesina desvaída por el hambre
imparable diarrea de agonías premodernas
analfabetismo genético
y una opción muchas veces sencilla:
la muerte en la frontera o la muerte en la tortura.

Son dos especies zoológicas distintas
Seguir llamando a ambas homo sapiens
es un error taxonómico

Como es muy de mañana, necesito
fraternidad.

De repente preciso
el flequillo de un sol sabio mas no pedante.
Necesito que ese grillo absorto
que canta en el garaje
siga conteniéndome en su laborioso placer.
Necesito que las larvas
no se resignen a su estado
como necesito que los almendros, al menos unos pocos
les planten cara a las inmobiliarias.
Es que va a rayar el día, siento que todos duermen y preciso
tanta fraternidad desconocida.

He visto las tormentas más sucias de la Tierra.
Pero de esto que he escrito no retiro
una sola palabra.

Al individuo con sus correas ásperas
con su boca tapiada
con su triste inmunidad
aléjalo de mí.

Hemos nacido para soles más limpios.

Y no dejes de escribir
tu fiebre por las paredes.

Jorge Riechmann

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